Últimamente no es sencillo conseguir un taxi en las horas pico de Mendoza. Según los pasajeros y las personas que se dedican a abrir las puertas de estos autos en las esquinas, la demora al mediodía y a las 19 es de por lo menos media hora. Tanta espera altera los nervios y muchos pasajeros terminan peleando por un auto.
“Ni hablemos si son las 19 y, encima, está lloviendo. Ahí te podés olvidar. No vienen más porque no hay”, explica Valentina P. (35) de Capital. Rosa Hidalgo (75) agrega que “otro de los peores momentos son los feriados o las fiestas. Si en Navidad no llamás a la mañana para pedir un coche para la noche, no conseguís cómo ir a los lugares. Y más vale que te sientes porque vas a tener que esperar”.
Antonio Rodríguez, presidente de Aprotam (la asociación que nuclea a los dueños de taxis) reconoció que en las calles se necesitan algunos autos más para poder atender a los mendocinos y a los turistas. “A lo mejor -relató Rodríguez- sí hacen falta más taxis. Lo que pasa es que la escasez de coches es por que los colectivos andan tan mal que la gente se sube al taxi. Generalmente en horas pico no hay ninguno libre y últimamente nos pasa que se pide en todo momento más vehículos de los que funcionan en la provincia”.
Según las estimaciones del Gobierno, con 100 taxis nuevos en la calle se podrá resolver el problema. Por lo menos eso es lo que garantiza la directora de Vías y Medios de Transporte, Patricia Gutiérrez. En este momento funcionan algo de 750 taxis en toda la provincia. “Hoy (por ayer) se eleva el pliego de licitación al Ministerio de Obras. Creemos que a fines de julio van a estar los pliegos a la venta en la dirección”, explicó.
La idea es que ya en agosto los 100 taxis sean una realidad. Igual sucede con los criticados taxis rurales, que ya están en la segunda etapa de licitación y en la que se presentaron 300 interesados. “Muchos son personas que tenían un taxi ilegal y que ahora pueden regularizar su situación”, remató Gutiérrez. Se estima que este servicio funcionará también a partir de agosto.
La visión de la calle
Muchos choferes se mostraron reacios a la hora de hablar. Otros, pidieron reserva y comentaron por lo bajo la situación. “Reconozco que están faltando coches en los horarios pico o los días que llueve. Lo que nosotros vemos es que los colectivos funcionan tan mal que la gente sube al taxi. Y está la inseguridad, como se hace de noche más temprano prefieren pagarnos el viaje a nosotros que llegar tarde a sus casas”, describió un chofer que tiene 30 años en este trabajo y 57 de edad.
Lo que dijo este conductor, exactamente, es lo que sienten Alejandro Peña (41) y Daniela Lucas (25). Dos empleados que trabajan en el microcentro y que temen por su seguridad. “Yo prefiero subirme a un taxi”, dice Daniela y Alejandro completa: “Para mí también es mejor porque es seguro. Me sale dos pesos arriba que el colectivo. Si los tengo me los gasto y llego tranquilo”.
Tanto Alejandro como Daniela estaban haciendo una cola cuando Los Andes los contactó. Ellos dicen que ya están acostumbrados a esta situación y que por más que se quejan “todos los días en los horarios pico pasa lo mismo. Esperas 30 minutos y si hay mal tiempo una hora. Vemos a turistas esperando siempre y da como vergüenza”.
Claves de la licitación
Primero. Ayer se elevó el pliego licitatorio al Ministerio de Ambiente y Obras. Se cree que a fines de julio estarán listos los pliegos para comprarlos en Vías y Medios de Transporte.
Procedimiento. Las personas que se inscriban no pueden tener un taxi en funcionamiento. La selección de los inscriptos, una vez que pasen los requisitos, se hará a través de un sorteo en el edificio de la Quiniela.
Rurales polémicos
La licitación de los taxis rurales ha despertado molestias en algunos sectores y alivio en otros. Patricia Gutiérrez, directora de Vías y Medios de Transporte, explicó que se ha avanzado mucho. La funcionaria relató que ya se han presentado 300 personas a la primera etapa de la licitación.
El tema surge y genera fuegos cruzados porque el Gobierno decidió darle la oportunidad de convertirse en taxis rurales justamente a los ilegales que trabajaban en los departamentos. Antonio Rodríguez, presidente de Aprotam, dijo que esto es como “favorecer a los infractores. Si es así, de qué sirve que algunos estén al día”.