El vehículo de alquiler quedó sobre la vereda y su conductor sufrió heridas menores.

(Foto Diario Los Andes)
La víctima, Waldo Calderón, fue atendido de un fuerte golpe en el pecho cuando en el impacto golpeó contra el volante.
El dia 22 de julio cerca de las nueve de la noche Calderón, quien manejaba el taxi aditamento 686, dejó una pasajera en la manzana B, frente al colector aluvional, en la esquina de las calles Gran Capitán Sur y Los Cerezos del barrio San Martín, al oeste de la ciudad.
Cuando el chofer se aprestaba a dar la vuelta para salir del barrio se acercó corriendo por el lado de la ventanilla un delincuente que tenía una pistola en la mano. El malviviente le gritó que se detuviera, pero Calderón se negó y aceleró por calle Los Cerezos al norte.
Molesto por la actitud de resistencia del taxista el asaltante le disparó un balazo y al escuchar la detonación Calderón se asustó y perdió el dominio del Peugeot 504.
Sin control el taxi chocó el cordón del costado izquierdo de la calle, después golpeó una de las paredes de hormigón de la acequia y finalizó sobre la vereda de la manzana B y por fortuna nadie caminaba por el lugar cuando ocurrió el violento incidente.
El gran revuelo y estruendo que provocó el impacto del taxi hizo desistir al asaltante que se fue del lugar, mientras los vecinos se acercaron a auxiliar al conductor del auto de alquiler.
Al rato una ambulancia del Servicio Coordinado de Emergencias trasladó a Calderón a la Clínica Francesa en donde fue atendido del golpe en el pecho.
El automóvil de alquiler cuenta con el sistema de control y seguimiento satelital.
Según explicaron los policías de la cuadrícula que participaron en el operativo de auxilio al taxista, el balazo que disparó el delincuente no impactó en el vehículo.
El automóvil siniestrado sufrió destrozos en todo el tren delantero y también en la parte frontal del vehículo.